6 de enero de 2018

"Lo que acaba siendo el estilo"

 "Lo que acaba siendo el estilo no es otra cosa que la resaca de una borrachera. Lo que queda y duele en la cabeza y entonces a ver qué hacemos con esto. El estilo es el exitoso destilado de un fracaso, el glorioso accidente que no se olvida."

Siempre supe que la vida de un escritor estaba llena de incongruencias con la vida misma. Nos podemos topar con una vasta cantidad de escenarios que nos derriban el ánimo de seguir, y en esas situaciones hacemos lo que más nos gusta y nos ponemos a escribir. Nos ponemos a llenar de huellas digitales nuestro teclado, lo dejamos ahogado en bacterias y al final nos proponemos a sentirnos bien con lo que ha pasado. Porque ¿De qué otra cosa un escritor se sustenta si no es de sus pesares y de lo que le hace daño?

En la vida de todo aspirante a escritor hay un antes y un después de tomar una decisión. Tomar la decisión de mandar todo a la mierda, dejar la escritura en segundo plano y tener una vida en armonía con la felicidad. O tragarse todo y aceptar de una vez por todas los corazones rotos, las despedidas dolorosas y todo aquello que lo pone a uno de rodillas a implorar piedad a la vida y ser una monstruosidad escribiendo. Lo curioso es que de todas las cosas que nos puede pasar, de lo que más tenemos miedo, y lo que más queremos evitar es un corazón roto. Y hay tantos en esta vida, vienen de diferentes formas y colores, en una inverosímil cantidad de intensidades y nosotros sin armaduras en los primeros y todos unos Paladines con el pasar de los años. ¿Vieron cómo me desvié de tema? Al final de cuentas siempre termino hablando de lo mismo.

En lo que a historias increíbles se refiere, siempre hay alguien que las vivió y no las desea a nadie. Porque no se puede sacar de un sombrero un papel donde puedas leer el próximo titulo de un bestseller, o la sinopsis del próximo nobel de literatura. Y ahí están, hablando sobre sus vidas, contando pesares, corazones rotos, despedidas. 

¿Qué seria de nuestras vidas sin corazones rotos? ¿Cómo aprendemos a ser mejores personas sin cometer errores? La cagada de todo esto es que para hacerle feliz a alguien, en mi caso, habría que hacerle infeliz a una cantidad de personas. Porque era la única manera de desaprender todo lo que hacia mal y empezar de cero. 









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