29 de marzo de 2013

Cuento lo que recuerdo.

"La vida no es la que uno vivió, sino la que uno recuerda y cómo la recuerda para contarla" - Gabriel Garcia Marquez

Les contare una historia que realmente no recuerdo cuando sucedió (o sí lo hago pero no deseo contarles).
Hace unos cuantos años estábamos ella y yo esperando el bus para ir a inscribirnos al curso probatorio de admisión de la Universidad Nacional de Asunción  No siempre hablábamos pero desde que decidimos ir a la misma Universidad los momentos de charla aumentaron. Mucho tiempo no paso para que yo me diera cuenta, o ella lo haga, que esos momentos no solo poseían risas y miradas interpupilares, sino que guardaban muy dentro un sentimiento raro. No lo llamaría ni amistad profunda ni amor, porque conozco ambos sentimientos y eso no llegaba ni cerca a las características que indican que es amor o amistad.

Desde siempre, ella ocupaba mis pensamientos  taciturnos. Pensaba yo: ¿Qué  razón  tendría ella o yo para entablar ese tipo de conversación?. Creo que, lo que mas llamaba su atención y lo que mas llamaba mí atención eran nuestras diferencias. Si bien, ella concurría otros lugares e igual yo, nuestras conversaciones se ponían siempre interesantes  No hablábamos de nada profundo, solo hablábamos de temas que dos simples personas puedan discutir sin problemas. Ella me preguntaba sobre lo que yo quería hacer después de graduarme como economista de la UNA y yo siempre respondía que aun no sabia, enseñar tal vez era mi respuesta. Yo como siempre no preguntaba mucho, hay cosas que es mejor no saber.

Un día, ella de la nada me abrazó y como yo quede sorprendido no la abrace de vuelta y me dijo que debería de rodearla con mis brazo y tomarla fuerte; hice eso y le gusto, exclamando que antes solo la abrazaba como amigo y que ella quería que la abrace mas fuerte. Ese día nos dimos nuestro primer beso, había prestado la camioneta de un amigo para llevarla a su casa, vivía bien lejos, a unos 15 kilómetros de donde estábamos  Llegamos a la casa y la acompañe hasta la puerta, me dijo que no había necesidad, yo insistí y la acompañe; al llegar a la puerta y despedirme apunte a su boca, ella no volteo la cara y la besé. No duro mucho porque uno de sus vecinos interrumpió la escena al salir a pasear a su perro.

Unos días pasaron para que la vuelva a encontrar en medio de la plaza y como si nada nos saludamos. Me hablo sobre el aumento que su papa obtuvo al hacer un descubrimiento en el cuaderno de contabilidad de su empresa(un empleado habría cambiado los datos y robo unos cuantos millones), yo le hable de que el día anterior me encontré con mi ex novia, quien al verme me reclamó de nuevo todas las infidelidades nunca probadas que le contaban sus "amigas". Nos reímos un buen rato y tuvo que partir.

En Junio del mismo año, me había dado cuenta de que dejamos de hablar mucho por no sé que razón  Y  cuando me entere que la habían invitado a un cumpleaños de algún amigo en común. La escribí preguntadole si va o no, al rato me respondió que sí va y que le gustaría encontrarme allí para ponernos al día. Entonces fui al lugar donde festejaban el cumpleaños y antes de entrar la encuentro bellisima allí afuera. Llevaba unos jeans azul oscuro, un tapado gris y lo demás ya no recuerdo. Pero de que estaba hermosa, lo estaba. Entramos juntos al lugar y ella se fue junto a unas amigas a bailar mientras yo con una botella en la mano la observaba desde lejos, y pensaba "que linda mujer es". De repente en un descuido desaparece de mi vista y como a mi no me gusta mucho eso de ir a levantar a una chica para bailar, salí a buscar algo que comer en una estación de servicio cerca. Me tarde como hora y media en volver, al entrar de nuevo su amiga me llama y al yo ir junto a ella, le dice aquí esta "Él" y empezamos a bailar. Al terminar la fiesta ambos estábamos con bebida encima pero lo suficientemente lúcidos para pensar antes de hacer las cosas. Nos besamos mientras sus amigas buscaban un taxi para irse a casa. Ese día no pretendía salir, pero no me arrepiento de haberlo hecho.

De un tiempo a esta parte dejamos eso de andar por ahí con encuentros nocturnos, y comenzamos una relación mas de amigos. Aunque nunca hablábamos como tales, y como a mi no me gustaba mucho su manía de salir siempre y reventar una fiesta dejamos de hablar por completo.
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